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Crioterapia de cuerpo entero en la cámara de frío para el dolor crónico

Respecto al cuadro clínico del "dolor crónico", en esta sección trataremos solo aquellos aspectos que no se han tratado en los apartados anteriores en el contexto de otras enfermedades. En la figura 4.7 se enumeran diversos tipos de dolor o síndromes de dolor que pueden tratarse con crioterapia de cuerpo entero.

Como hemos visto en la sección 3.2 (reducción del dolor), el dolor crónico no debe entenderse como sinónimo de un dolor agudo cuando este se presenta solo como un síntoma, por ejemplo en un proceso inflamatorio. Al contrario, el dolor crónico se prolonga durante meses o años y puede llegar a ser independiente, ir acompañado por la formación de una memoria del dolor y causar otros problemas de salud. Tales secuelas se expresan entonces a menudo en trastornos crónicos del sueño, reacciones depresivas, pérdida de calidad de vida y perturbación de las relaciones sociales.

La gama de causas del dolor crónico es muy amplia y engloba desde enfermedades orgánicas graves hasta factores psicosociales, pasando por un tratamiento insuficiente del dolor. La aparición de un dolor crónico a menudo responde a la confluencia de varias causas. Esta es también una de las razones por las cuales el dolor crónico rara vez se puede tratar con éxito con una única terapia. Por lo general, el único modo de lograr los objetivos deseados es seguir un programa de tratamiento complejo que aborde las causas suficientes e incluya, además de terapias medicamentosas estándar, también terapias físicas, elementos de cinesiterapia para recuperar la actividad así como técnicas para la gestión del dolor y el estrés (véase también la figura 3.5).

 

En diferentes síndromes de dolor, la crioterapia de cuerpo entero consigue incrementar significativamente el umbral de la presión del dolor (22). El dolor crónico puede eliminarse o reducirse durante un periodo de hasta tres meses o incluso más tiempo en algunos casos (9, 27).  La crioterapia de cuerpo entero puede ser una opción terapéutica también para síndromes de dolor neuropático difíciles de tratar (por ejemplo, el dolor fantasma) (53).

Fig. 4.7 Dolores crónicos indicativos para crioterapia corporal

Denotación del dolor Notas

Cefaleas primarias

Cefalea tensional
Cefalea en racimos
Cefalea cervicogénica
Migraña
Cefalea inducida por medicamentos
Cefalea combinada (cefalea tensional y migraña)

Se indica la terapia. Contrairritación.
Juicio reservado con signos anamnésicos de refuerzo de dolor de reacción al frío. Interrupción con incompatibilidad o refuerzo de dolor por frío. Se recomienda la combinación con ejercicios de relajación, ejercicios/deporte de resistencia en el caso de migrañas.
Si el refuerzo del dolor se produce directamente en respuesta al frío, se recomienda ampliar el diagnóstico.
Cefalea en racimos: se recomienda la aplicación de de frío para la cefalea en racimos crónica secundaria. No aplicar crioterapia corporal para ataques en racimos y de migrañas.
En el caso de cefaleas inducidas por medicamentos, la medicación debe detenerse antes de la aplicación de frío.
No debe tratarse la cefalea mediante la aplicación de crioterapia de cuerpo entero sin supervisión médica. La terapia con frío por motivos profilácticos puede resultar útil.

Dolores de espalda sin hallazgos orgánicos

Contrairritación. Detonificación muscular.
Combinación con programas de terapia de movilización activa.

Dolores tras operaciones en el aparato locomotor y postural

Restricción de los procesos inflamatorios. Mejora de la movilidad.

Dolores fantasma y de muñones

El tratamiento del dolor y la mejora de la movilidad son aspectos primarios. Compruebe que el paciente camina con seguridad en la criocámara. No permita cargas excesivas después de la reducción del dolor.