Teaser Cryo Treatment
at -110 °C
Elija un idioma

Crioterapia de cuerpo entero en la cámara de frío para trastornos inflamatorios inmunomediados

Los trastornos inflamatorios inmunomediados son aquellos para los que se han podido señalar los procesos autoinmunes como causa probada de la enfermedad, o para los que se considera a los mismos como desencadenante de la misma. Este tipo de trastornos engloba un gran número de enfermedades, con experiencia en crioterapia para las siguientes:

  • Artritis reumatoide.
  • Espondilitis anquilosante.
  • Psoriasis, con o sin artritis.
  • Esclerosis múltiple.

¿Cuál es la causa de estas enfermedades?

El sistema inmunológico, con sus células altamente especializadas y proteínas, las citoquinas, desarrolla funciones de protección importantes para el organismo humano bajo determinadas condiciones fisiológicas. Detecta factores nocivos, defiende al cuerpo de estos, o los destruye mediante una inflamación aguda (véase también la sección 3.3). El potencial de reconocimiento surge en el desarrollo embrionario, para "entrenarse" después constantemente durante toda la vida gracias a enfrentamientos con diversos patógenos y convertirse así en una defensa eficaz. Sin embargo, aparentemente, puede dejar de funcionar correctamente por motivos primarios (endógenos) o secundarios (adquiridos). Con ello se pierde una parte de estas propiedades específicas, a saber, la llamada tolerancia inmune (no atacar a las estructuras de los tejidos propios del cuerpo) y aparecen reacciones inmunes autoagresivas que se manifiestan en una inflamación primaria crónica, destruyendo tejido. El motivo de este fenómeno sigue desconociéndose en gran parte. No obstante, la investigación genética parece estar arrojando cada vez más luz en esta "oscuridad inmunológica". En este contexto, recientemente se ha descubierto que los defectos en el cromosoma n.º 6 son los responsables del desarrollo de enfermedades autoinmunes, incluyendo la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple (61). Asimismo, se ha encontrado un gen de riesgo en el cromosoma n. º 16 para la enfermedad de Crohn, una enfermedad inflamatoria crónica del intestino que también se basa en una autoagresión (véase también la sección 4.11, Otras indicaciones) (90).

Aunque las enfermedades autoinmunes son enfermedades sistémicas, es decir, que por lo general afectan a todo el organismo, también tienen "órganos blanco" muy específicos: regiones del cuerpo a las que afectan de manera específica y manifiesta. Algunas de estas son:

  • Las articulaciones en la artritis reumatoide.
  • La columna vertebral, principalmente, en la espondilitis anquilosante.
  • El sistema nervioso central en la esclerosis múltiple.
  • La piel (y las articulaciones) en la psoriasis (con artritis).
  • El intestino en la enfermedad de Crohn.

La citoquina TNF-α (factor de necrosis tumoral alfa) desempeña un evidente papel principal en estos procesos. El exceso de producción de esta proteína por parte de las células del sistema inmunológico desata una reacción en cadena de procesos inflamatorios. Se fomenta la función autoagresiva de las células inmunes, se liberan y se activan nuevas citoquinas proinflamatorias, y las paredes de los vasos sanguíneos se vuelven permeables a las células inmunes agresivas, que entran así en la zona objetivo u “órgano blanco”. Estos hallazgos inmunológicos, en particular el descubrimiento del efecto destructivo del TNF-α, han permitido desarrollar tratamientos altamente eficaces.

Hay que agradecer al Profesor Reinhard Fricke el haber señalado por primera vez las posibilidades que la crioterapia de cuerpo entero aporta para influir en estos trastornos del sistema inmunológico. Mediante sus estudios sobre el efecto de la crioterapia de cuerpo entero en la artritis reumatoide y en la espondilitis anquilosante, pudo mostrar el efecto (modulador) de la terapia en el comportamiento de los linfocitos T y de algunas citoquinas y señalar así el punto de acción de la crioterapia de cuerpo entero en enfermedades autoinmunes (18). Bajo la influencia del frío a temperaturas de a partir de -110 °C disminuyen las células inmunes y las citoquinas proinflamatorias así como otros marcadores inflamatorios (8, 18, 38, 75), a la vez que aumentan las células inmunes y las citoquinas antiinflamatorias (18). Este efecto no se logra a una temperatura de exposición de -80 °C. Lo mismo sucede con el alivio del dolor en pacientes con artritis reumatoide (49), que sí logra un efecto importante a una temperatura terapéutica de -110 °C (8, 38, 46).